En el argot profesional las expresiones “Mamparas divisorias de vidrio” y “Mamparas divisorias de cristal” ya sean para oficinas, zonas de recepción, para crear ambientes en restaurantes, etc. se utilizan indistintamente para referirse a un mismo producto. En este sentido el vidrio y el cristal no son lo mismo y hay que saber que la expresión correcta sería la utilización de la palabra vidrio ya que es este, el material empleado en la fabricación de este sistema de mamparas divisorias.

Así, los materiales vidrio y cristal son diferentes aunque ambos sean transparentes y los utilicemos en nuestras vidas cotidianas.

¿Cuál es la diferencia entre el vidrio y el cristal?

Aparentemente ambos materiales son muy semejantes: son transparentes, están los dos presentes en nuestras vidas y en muchos casos los utilizamos indistintamente. Pero el vidrio y el cristal no tienen la misma composición química y por lo tanto, incluso llegado el caso, tampoco se reciclarían de la misma forma. En el caso del cristal sus componentes (átomos y moléculas) se disponen conforme a un sistema ordenado siguiendo unas leyes perfectamente establecidas, lo que da lugar a formas definidas con ejes y planos de simetría; en el vidrio dichos componentes no están sujetos a estas reglas por lo que quedan dispuestos de forma aleatoria.

También las diferencias entre si varían notablemente según el vocabulario que los describe y por la forma de su fabricación.

Si el vocabulario es coloquial estamos prácticamente ante sinónimos. Si el vocabulario es científico sí se matizan sus diferencias como ejemplo que el cristal es el que se forma en la naturaleza a diferencia del vidrio que se elabora artificialmente.

Dentro de su fabricación, técnicamente son diferentes. El cristal contiene óxido de plomo y a mayor concentración de este, mejor será la calidad obtenida. El cristal se tiene que fundir en los hornos distintos de los que se producen los materiales de vidrios (envases, placas, objetos, figuras, etc.).

El cristal también se puede formar de manera natural por solidificación de material fundido una vez que se enfría, por precipitación de determinadas sustancias disueltas o bien por sublimación de gases. Mediante estos tres procesos se generan los denominados cristales minerales, que dada la cantidad de variantes que pueden intervenir en su proceso de formación dan lugar a una gran variedad de tamaños, colores y formas.

En cuanto al vidrio se trata de un material cerámico inorgánico, duro, frágil (en su inicio, que se modifica mediante diferentes tratamientos para su función final) y transparente. En su composición se encuentra la arena de sílice, el carbonato de sodio y la caliza, obteniéndose tras la fusión de estos elementos a una temperatura de unos 1.500ºC.

Destacar que el vidrio, aunque las condiciones que se deben de dar son más complicadas, también se puede formar de manera natural. Un ejemplo de vidrios naturales es la obsidiana (vidrio volcánico) que se crea en los volcanes y otro las tectitas, formado por el impacto de grandes meteoritos en la superficie de la Tierra.

Reciclaje del vidrio y el cristal

Reciclaje del vidrio y el cristal

Ahondando en las diferencias entre el vidrio y el cristal, una de ellas es su diferencia en cuanto a su reciclaje. Por cierto, como curiosidad la mayoría de vasos, botellas y tarros de cristal que utilizamos son realmente de vidrio y ¿cómo lo podemos saber? Sencillamente, por ejemplo para una copa, cogiéndola y golpeándola suavemente en su borde con el dedo. Si el sonido es corto estaremos ante una copa de vidrio mientras que si es largo y con una bonita sonoridad será una copa de cristal. También a iguales piezas, las copas de cristal suelen ser más pesadas, transparentes, finas y delicadas.

Centrados en su reciclado, el vidrio es 100% reciclable, pudiéndose fundir de nuevo sin perder cantidad ni calidad. En los casos domésticos se depositarían en el contenedor verde.

El cristal en cambio no puede reciclarse ya que su contenido de óxido de plomo necesita una temperatura de fundición mucho mayor que la del vidrio, por lo que no se puede fundir en los mismos hornos. Puesto que no es reciclable, deberá desecharse en los puntos limpios.

Mamparas divisorias de vidrio templado

Como hemos avanzado, el vidrio tiene entre sus peculiaridades su fragilidad y matizado que esta se modifica mediante diferentes tratamientos en su función de sus prestaciones finales.

Una de las modalidades de endurecimiento para su uso como mampara divisoria de vidrio en oficinas, hoteles, restaurantes, etc. es el vidrio templado o como también se le denomina: vidrio de seguridad. El vidrio templado tuvo su primera patente por el químico austriaco Rodolph A. Seiden.

El vidrio templado, explicado de forma sencilla, se consigue mediante tratamientos térmicos o químicos dirigidos a aumentar su resistencia en comparación con el vidrio normal. Además, durante su proceso de fabricación se exponen las superficies exteriores en compresión mientras que las internas en tracción. El resultado es una masa de vidrio con unas tensiones entre sus moléculas que, cuando se rompen en caso de accidente se desmenuce en pequeños trozos pequeños granulares en lugar de astillar en grandes fragmentos dentados. De esta forma, los trozos granulares tienen menos probabilidades de causar lesiones.

Y ¿cómo no? a nadie le puede extrañar oír la referencia a este material como cristal templado o cristal de seguridad. Vidrio o cristal, dos expresiones que los profesionales sí deben tener en cuenta.